Vicent, aún me sigo preguntando qué hacías diferente al resto de profesores para despertar en nosotros ese interés en tu materia. Yo diría que es una mezcla entre pasión y experiencia. A pesar de que tu jubilación fue una noticia para celebrar, pensé tristemente en todos aquellos alumnos que no iban a poder disfrutar aquello que yo sí disfruté.
Serio, elegante y sabio a partes iguales. Quizás es tu temple lo que conseguía apaciguar a adolescentes cuya preocupación principal no era precisamente la física y química. Pero día a día nos ibas llevando al camino. Tanto es así que hasta conseguiste que participáramos en actividades fuera de horas y además con muy buena aceptación. Qué buenos recuerdos...
Recuerdo también el escarmiento que nos diste a unos cuantos alumnos, que por exceso de confianza con tu persona, nos excedimos en ciertos comportamientos en el aula. Pero nos ayudaste incluso a darle la vuelta a la situación y recuperar aquel feeling.
No he llegado a este master por una motivación en concreto, pero lo que sí tengo claro es que si llegara algún día a ser profesor me gustaría ser como tú.


Publica un comentari a l'entrada