divendres, 15 d’octubre del 2021

CARTA A "ESOS" PROFESORES

 DISEÑO Y ADAPTACIÓN CURRICULAR:

CARTA A “ESOS” PROFESORES:

No tan queridos profesores,

Es una satisfacción para mí que me hayan encargado esta actividad para el

máster, digamos que a modo de diario personal voy a realizar una queja a la que quizá y

solo quizá podríamos llamar “formal”.

Si tuviera algo de que quejarme sería de todas las veces que en clase recibí un

comentario vuestro del tipo: “a ver si traes las tareas, eres muy despistado”, “Juan no te

distraigas en clase”, “eres muy listo, pero no atiendes nada”. Durante años, las personas

de mi alrededor me agregaron una etiqueta por culpa de vuestros comentarios, una

etiqueta de vago, despistado y rebelde. Gracias a esa etiqueta, yo mismo decidí que era

el problema de las clases, hasta el punto de infravalorarme tanto que prefería dibujar o

hablar con un compañero antes que atender a las palabras del docente de turno. Pero si

algo he podido observar a lo largo de todos estos años, es que no toda la culpa era mía

después de todo.

En tercer año de universidad conocí a una profesora de interpretación que

cambió mi forma de ver el mundo, no por lo buena que era, sino al contrario. No sabía

de que trataba el temario que impartía, necesitaba ayuda de otros docentes para poder

llevar su clase y si osabas decirle que se estaba equivocando en lo que hacía, te llovían

comentarios negativos que para nada tú te merecías. Fue precisamente durante una de

esas clases donde se encaró con los alumnos donde tuve una revelación, ¿y si quizá

vosotros estabais equivocados?

A medida que creces, las palabras de tus profesores se plantean incuestionables,

se convierten en algo así como un dogma que tanto tú, como tus compañeros y tus

padres acatáis a la perfección para que este sistema (de mierda) pueda seguir

perpetuándose. “Papá el profe me ha castigado en clase” “Pues algo habrás hecho”.

Tendemos a pensar que la culpa siempre es del niño, y eso es lo que vosotros nos hacéis

creer constantemente. Si el alumno no atiende en clase será que tiene TDAH, como es

mi caso. Sin embargo, nunca he visto a un niño pequeño dejar de prestar atención a un

capitulo de Dora la Exploradora, quizás deberíais plantearos que VOSOTROS sois el

problema, ya que lo único que os importa es lo llenos que estén vuestros bolsillos a final

de mes y no lo que el alumno aprenda.

Escribo esta carta para deciros que os tengo de todo menos respeto, por arruinar

años de enseñanza a mis compañeros y a mí, y solo espero que cuando yo sea profesor

pueda enmendar tantos años de ineptitud y pasotismo, porque en la vida pienso ser lo que vosotros habéis sido.

PD: Gracias a todos los que, si me habéis enseñado y que me inspirasteis para

ser un gran profesor en el futuro, ojalá podáis mirarme algún día y decir que estáis

orgullosos de mí



0 comentaris:

Publica un comentari a l'entrada